No hay un número fijo, ya que cada pareja es única. Algunas encuentran mejoras significativas en pocas sesiones (entre 6 y 10), mientras que otras requieren un proceso más prolongado. Todo depende de la profundidad del conflicto, el nivel de compromiso y los objetivos que se quieran alcanzar. El terapeuta os orientará desde la primera sesión para establecer un plan adaptado a vuestra situación.