No siempre. En muchos casos, la ansiedad puede tratarse eficazmente con terapia psicológica, especialmente con enfoques como la terapia cognitivo-conductual. Sin embargo, cuando los síntomas son muy intensos o interfieren significativamente en la vida diaria, puede recomendarse el uso de medicación como apoyo. Esta decisión debe tomarse junto a un profesional de la salud mental, que evaluará tu situación y te orientará sobre las mejores opciones.