¿Qué son las distorsiones cognitivas?
A menudo pasan por nuestra mente infinidad de imágenes y pensamientos que aparecen de forma automática. Los tomamos como verdades absolutas, como hechos reales e incuestionables. Incluso llegamos a creer que no se pueden cambiar. ¿Te sucede a ti también?
Estos patrones de pensamiento erróneo son lo que en psicología conocemos como distorsiones cognitivas: trampas mentales que distorsionan nuestra percepción de la realidad y afectan directamente a nuestro bienestar emocional.
Pensamientos racionales vs. pensamientos irracionales
Entre otras muchas clasificaciones, podemos dividir los pensamientos en dos grandes grupos: racionales e irracionales.
Los pensamientos racionales son aquellos que se ajustan a la realidad y nos ayudan a alcanzar nuestros objetivos de una forma equilibrada y realista. Nos permiten tomar decisiones coherentes y gestionar las situaciones cotidianas de manera adaptativa.
En contraposición, los pensamientos irracionales habitan en lo más profundo de nuestra mente y nos llevan a cometer errores de interpretación sobre el mundo que nos rodea, sobre nosotros mismos y sobre los demás. Estos pensamientos no reflejan la realidad, sino una versión distorsionada de ella.
¿Por qué las distorsiones cognitivas son tan dañinas?
Es muy común que estas interpretaciones erróneas se produzcan de forma automática, sin que tengamos conciencia de ellas. Precisamente por eso resultan tan perjudiciales: al no detectarlas, no podemos cuestionarlas ni modificarlas.
Las distorsiones cognitivas se caracterizan por ser patrones de pensamiento rígidos y poco realistas que disparan nuestras emociones negativas —como la ansiedad, la tristeza o la frustración— y provocan reacciones y respuestas desadaptativas ante las situaciones que se nos presentan en el día a día.
Tipos de distorsiones cognitivas más comunes
El primer paso para aprender a pensar de forma más saludable es comenzar a identificar las distorsiones cognitivas. A continuación, te explicamos algunas de las más frecuentes:
1. Adivinación del porvenir
Es la tendencia a creer que podemos predecir lo que va a suceder, generalmente anticipando resultados negativos sin tener evidencia real que lo respalde. Por ejemplo: «Seguro que la entrevista de trabajo me va a salir fatal».
2. Lectura del pensamiento
Consiste en la tendencia a creer que podemos adivinar lo que piensan los demás, normalmente asumiendo que sus pensamientos son negativos hacia nosotros. Por ejemplo: «Seguro que piensa que soy incompetente».
3. Abstracción selectiva
Se trata de la tendencia a focalizar la atención en un único detalle negativo de una situación, ignorando el resto de elementos positivos o neutros. El resultado es que toda la experiencia queda teñida por ese aspecto negativo. Por ejemplo: «En la reunión me equivoqué en un dato, fue un desastre total», cuando en realidad el resto de la presentación fue excelente.
4. Sobregeneralización
Es la tendencia a extraer conclusiones generales a partir de un único hecho aislado. Se utilizan palabras como «siempre», «nunca», «todo» o «nada». Por ejemplo: «Me ha rechazado una persona, nunca le gustaré a nadie».
¿Cómo trabajar las distorsiones cognitivas?
Una vez que aprendemos a identificar estas trampas del pensamiento, el siguiente paso es cuestionar su veracidad y sustituirlas por pensamientos más realistas y adaptativos. Este proceso es una parte fundamental de la terapia cognitivo-conductual, uno de los enfoques psicológicos con mayor evidencia científica.
Algunas estrategias que pueden ayudarte:
- Registro de pensamientos: Anota los pensamientos automáticos que te generan malestar e identifica qué tipo de distorsión cognitiva representan.
- Cuestionamiento socrático: Pregúntate si hay evidencia real que respalde ese pensamiento o si existen explicaciones alternativas.
- Buscar la perspectiva de otros: ¿Qué le dirías a un amigo que tuviera ese mismo pensamiento?
- Acudir a un profesional: Un psicólogo puede guiarte en este proceso de forma personalizada y eficaz.
Psicólogos especialistas en Almería
Desde Psicosalud Almería consideramos que la identificación de las distorsiones cognitivas y el trabajo terapéutico sobre ellas es fundamental para transformar los esquemas de pensamiento erróneo y mejorar significativamente tu calidad de vida y bienestar emocional.
Si te sientes identificado con alguna de estas distorsiones cognitivas y necesitas ayuda profesional, no dudes en contactarnos. Nuestros psicólogos en Almería pueden ayudarte.
📞 Llámanos al 950 04 10 68
📍 Estamos en Paseo de Almería, 37, 7º2, Almería
💻 También atendemos vía online
Puedes reservar tu cita y pedir más información escribiendo en nuestro formulario de contacto.
Recuerda: DATE LA OPORTUNIDAD